No es nada especial.

Calentón.

 Ahí estás, desnuda en mi cama, abriendo tus hermosas piernas para mi. Me pregunto si es real, la vida en sí. No me atrevo a preguntar a que sabe tu coño, me limito a probarlo. Que suaves son tus labios, dulces, húmedos y calientes. Adoro sentir tus senos contra mi pecho, que me acaricies la espalda y la recorras con tus uñas hasta llegar a mi nuca. La sensación que recorre mi cuerpo cuando siento tu lengua en mi cuello es indescriptible y diferente en cada ocasión. Me encanta hacerte el amor.